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FUNDACIÓN KARISMA PARTICIPA EN LA AUDIENCIA PÚBLICA DEL PROYECTO DE LEY QUE CREA EL REGISTRO DE ENLACES LEGISLATIVOS EN EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA. 

Actualmente cursa en la cámara de representantes el proyecto de ley 201 de 2024 Cámara “por el cual se  crea el registro de enlaces legislativos y cabilderos del Congreso de la República”. De allí que la ponente para primer debate Catherine Juvinao extendiera a la Fundación Karisma su invitación para intervenir como técnicos en la audiencia pública desarrollada el 20 de noviembre de 2024. 

Cabe aclarar que nuestra participación en estas audiencias busca destacar los desafíos que enfrentan los responsables de crear políticas públicas en el ámbito tecnológico frente a la garantía de derechos. Nos interesa encontrar un punto medio que garantice la protección de derechos fundamentales como la libertad de expresión, al tiempo que se amplíe el acceso de todos los colombianos al mundo digital. Este ejercicio nos permite compartir nuestra experiencia como sociedad civil y aportar en la comprensión de las particularidades de nuestro contexto social, económico y político.

Lo primero es decir que Karisma es una organización dedicada a la defensa de los derechos digitales que ha estado monitoreando de cerca los procesos de estructuración de políticas públicas en Colombia. En ese marco, conocemos las dificultades y las asimetrías propias de la participación de la sociedad civil en la formulación de políticas públicas. Entre ellos, destaca la falta de diagnósticos claros, la escasez de tiempo para preparar las participaciones, la desigualdad en el poder de influencia entre diferentes actores y la confluencia de  espacios de participación que no tienen influencia real sobre  los proyectos de ley para el caso del congreso. 

Vemos con buenos ojos el proyecto de ley en mención pues es una iniciativa crucial para garantizar la transparencia en la toma de decisiones políticas y evitar conflictos de interés. Sin embargo, a continuación señalamos algunas áreas en las que el proyecto podría mejorar. 

Uno de los principales puntos de preocupación de Karisma es que el proyecto se centra principalmente en el registro de los cabilderos, pero no aborda suficientemente las actividades de influencia que ocurren fuera de los espacios formales. Creemos que la influencia en la formulación de políticas va más allá de las audiencias públicas o el envío de comentarios a las mesas directivas y ponentes de los proyectos de ley y puede incluir la financiación de campañas políticas o la construcción de relaciones informales que no serían cobijadas por la propuesta en mención. 

Otro aspecto  importante es la falta de claridad sobre los requisitos de información financiera para las organizaciones que realizan cabildeo; por ende, Karisma considera que es fundamental conocer los recursos económicos de estas organizaciones, empresas y actores, así como  sus fuentes de financiamiento para evaluar su poder de influencia ante los legisladores o sus partidos políticos. 

En diversas jurisdicciones, las regulaciones del cabildeo complementan el registro con la exigencia de informes periódicos. Estos informes, cuyos detalles varían según el marco legal de cada país, suelen incluir datos personales de los cabilderos, un registro exhaustivo de las interacciones establecidas, el detalle de los beneficios económicos derivados de dichas actividades durante un período específico y los objetivos concretos de cada acción de cabildeo. 

Por su parte advertimos sobre los posibles efectos negativos de una regulación excesivamente restrictiva del cabildeo que pueden afectar predominantemente a organizaciones de la sociedad civil emergentes. Lo anterior se debe a que las ONG contamos con recursos limitados lo que dificulta las posibilidades de hacer incidencia constante en políticas públicas, nótese que las horas que dedicamos a estudiar proyectos de ley, suelen ser horas que no estań cubiertas por proyectos de financiación especìficos. A diferencia del trabajo de lobby que una empresa o alguna autoridad estatal puede hacer, sin límite de recursos. 

En conclusión, Karisma ve viable la iniciativa legislativa que busca regular el cabildeo en Colombia, pero considera que el proyecto actual debe ser mejorado para garantizar una participación más equitativa y transparente en la toma de decisiones políticas.